
Duende, alcohol y letras me llamo,
si creces olvida los días, lunas
te darán más pan, harina y cunas,
pues eso siempre es lo que aclamo.
Cuervo y paloma, odio y amo,
si pierdes que sea por grandes vacunas
y no por labios huecos ni tunas,
pues nunca cambies alma por ramo.
Versos no te salvarán de la caída
ni éste soneto te hará exquisito,
lectura no te hará el camino.
Desde dentro comienza la huída
en éste gran purgatorio bendito
donde tendrás que beber tu vino.
(No pretendo aconsejar otra cosa que no sea que linternas ayudan pero no regalan, nada nos asegura el éxito aún divisando el sendero adecuado.)