jueves, 6 de octubre de 2011

ME BESAS



Ebullición de las sangres contenidas,
que explotan al unísono en un correcalles
por mis venas, que zarandean al alma
y lo despiertan.
Los vellos de la piel apuntan hacia el milagro
como flechas indicadoras del mismo,
como perros de caza ladrando,
el corazón es un monstruo
que no cesa de parir torrentes de vino enamorado,
abran paso, los pulmones son tambores
de una aire merecido,
mis ojos que te huelen,
mis olfatos que te ven.
Colisión de todo mi ser frente a tus labios,
que del existir esto es la Meca.
Ahí vienes…
Me besas.

martes, 6 de septiembre de 2011

AL PASAR




Maldito loco enfermo de tu sombra,
de tus andares que son quilates
para una adicción que se torna infame,
ejércitos de suspiros,
latidos, perplejidades, erecciones,
sueños ebrios, mil copas de vino
se vienen a mis ojos cuando te miro,
enormidad de ceguera,
extendida, amables los olfatos
que aún me hablan de vos al pasar,
mis ojos eyaculan
y fallecen nada más verte caminar,
ya no me sirven para nada más
que reflejarte al aparecer,
espejos con pestañas,
dúo de bolas de agua
que solo repiten una película;
aquella que te pone en escena
a ti y a tus tacones de fábula.
Hembra total.
Me muevo igual que una farola, un banco,
una papelera, un árbol,
ni un disparo me haría caer,
ni en un empujón, ni cien,
hombre estatua soy
al verte caminar.
Amén.

TE QUIERO



Te quiero,
sin artificios,
sin pomposidades,
sin versos.
Te quiero sin a veces,
te quiero.
Siempre.
Te quiero,
en la suciedad,
en la imperfección,
en lo real,
en el orgasmo,
en la orina, el sudor,
en la física humildad.
Te quiero,
con retrasos,
en la pereza,
en lo despistes
y las torpezas.
Te quiero,
en el labio sin pintar,
en la mañana,
en la legaña,
el mal aliento,
en las noches perras,
en las tardes sin ideas,
el aburrimiento,
en la enfermedad de una cama presa,
la nuestra,
te quiero en lo que sabes,
y en lo que no sabes,
en tus miedos,
tus desplantes,
te quiero,
en la sencillez,
en lo sufrido,
en lo presente,
en lo desnudo.

sábado, 30 de julio de 2011

LA SOLEDAD MÁS TRISTE





No hay soledad tan cruel como aquella que no alivia ni la buena compañía,
no hay soledad tan sangrienta como la de los impares,
corazones, siempre sobrantes,
no hay soledad tan triste como la invisible,
para un desterrado de Cupido,
vagabundo de arco roto y flechas sin tino,
que no hay desempleo tan miserable
como el que te da el amor cuando falta.
No hay soledad tan triste como la invisible.

martes, 31 de mayo de 2011

ENCONTRARNOS





Nos hemos repartido justamente el trabajo de encontrarnos,
tú buscas a un hombre sin saber que soy yo,
yo busco a una mujer sin saber que eres vos ,
no nos buscaremos con los ojos,
ese órgano que sólo reconoce lo que ya vio una vez,
nosotros no nos hemos presenciado nunca,
estéril la contienda ocular.
No nos buscaremos con el tacto,
a pesar de su voraz apetencia,
jubilemos a las manos de la captura,
pues en la carne no se haya nuestra diferencia.
No nos buscaremos con la experiencia,
a pesar de los años que nos dieron sucedáneos,
callemos al pasado que sólo engendra desconfianzas
y otras miserias apetecibles a la razón,
pues no existe lo sabido en nosotros, ciclón
de todo lo nuevo donde somos vírgenes
ánimas venidas a entrelazarse para siempre.
Nos hemos repartido sabiamente el veredicto de encontrarnos.
Tú señalarás a un hombre que sacarás de mi yo,
porque ya me habrás elegido.
Sangre alborotadamente atenta.
Yo señalaré a una mujer que sacaré de tu vos,
porque ya habremos mutado en lo imposible.
¿Hombre y Mujer? Un planeta.

SILENCIO EN LA SALA , POETA DE GUARDIA




En los políticos verbos de la apariencia,
siempre a la sazón de una miserable hermosura,
he vuelto a cursar hoja de ruta
en las vivencias más vomitivas.
De jueces de plástico,
de bolsa de un céntimo,
de jueces bisutería,
de chiringuito de playa,
de jueces con heces,
de jueces de ría, saltarines,
regalados, con el semanal,
de jueces que me hacen gracia,
porque no lo son,
de jueces de mierda,
descomunal,
juristas de la torpeza,
la desinformación,
la coja balanza
y las profesiones dispares.
Hoy saco a todos los jueces de mi vida,
los que creen serlo,
labios de bufón sin tiempo,
mueca del estiércol,
verborrea del esperpento,
que de jueces de viento
llevo tatuada en el culo una sonrisa,
un ramillete de ajos en ristra
y un crucifijo en la mesita:
¡ Atrás, vampiros de la infamia !
¡ Carnívoros de la soberbia !
que juro que me faltan espaldas
para darme tantas vueltas
como veces paséis por mi sombra.

miércoles, 30 de marzo de 2011

NECESITARTE




Necesitarte
fue la mayor derrota de mi olvido,
que no fue olvido,
sino un paseo de tu fantasma
por ésta orfandad de noches solas,
de tiempo detenido.

martes, 22 de febrero de 2011

ECHARLAS A VOLAR




De brotes de tu imagen tengo arreglado el alma,
con su olor a tierra plantada y fresca,
con sus pequeños duendes que me hablan de ti;
hijos de un barbecho que se fue para traerte,
soberana de mi ánima,
impoluta, majestuosa, virgen.
De brotes de tus sales tengo cubiertas mis playas,
con su ruido a caracolas que son tus manos, oceánicas,
con su tacto a finísimas arenas mojadas;
descendientes de una costa de espumas
que rompe mis pensamientos sin piedad
con la libertad que otorga la alegría
de coger todas mis penas,
que hoy son palomas, y echarlas a volar.

miércoles, 16 de febrero de 2011

¿CÓMO DECIRTE?




¿Cómo decirte?
Que aún sigo poniendo tu nombre a mis silencios,
manifestaciones mudas de una ausencia
acampada en la añoranza,
fantasma del buscarte,
me adhiero a los porqués
alineados por bastos meses
que no me aliviaron el perderte.
¿Cómo decirte?
Que un amor florido en el recuerdo
es una espina insalvable,
que un hombre manco hubiera bastado,
pues un poeta no es más
que el menos miedoso de los cobardes.
¿Cómo decirte?
Que aún la luna me sobrecoge,
en su blancura, que es la tuya,
que era la nuestra,
vigilante ama de llaves,
de siestas caprichosas
y almohadas jornaleras
donde mendigo te sueño,
en balde.
¿Cómo decirte?
Que tu perdón, si es que existe,
no me condecore,
pero tampoco me calle,
que en la hacienda de olvidarte
todo fueron harinas baldías
de un panadero loco
con repostería en el disparate.
Cruzada amarga fue.
Imposible.
¿Cómo decirte?

sábado, 12 de febrero de 2011

LOS LIENZOS DE LA COSTUMBRE




La carnaza mecánica de los días
ha formado vírgenes lienzos
donde se pinta hermosa la costumbre,
las tribus de las pequeñas artes
no podrán intervenir con la conciencia fresca,
ni pinturas, ni acentos, ni imágenes
contendrán los parnasos de un cemento
que se antoja plomizo en la sobremesa
de cafés mal vendidos a lo inmóvil.
Engranajes de un almanaque resabido,
que venciendo los apóstoles meses
hace fuerza en el motivo
que nos trae las semanas bien gemelas.
¿Libertad? Hacienda.
Todo es cobrado, agrio vino,
que en los paladares mundanos
sólo pensamientos lucen cobijo.

SEÑOR DE LA MIERDA




Reuniendo a los ayeres herreros
de una presencia dispuesta en este hoy,
misionero y alquimista,
tiempo redentor
que me vienes a llamar con orgullo
en los desfiles más belicistas.
Invocada la bruja Palabra,
agrupando líneas, vocablos con galón,
aires sonantes de pluma dicha,
de todas las supuraciones
sobradamente vistas,
invasión de los versos más graves,
benditos señores,
atriles de papel y tinta,
un aplauso merecido
a mis bastos tenores,
que les vengo a hablar
de los venenos por sorteo
con guiños en la tragedia,
poción, brebaje, licor de los males,
suerte cojuela y prostituta,
avara en contenciones,
intriga en los creyentes,
reclutamiento y patraña,
limpios los Dioses en las resultas de la muerte,
que no hay mayor disparate
que pensar en la sin gracia
como fuente inoperante.
Infortunio galopante,
de travesías errantes y podridas,
señor de la mierda,
palangana de infinita mugre
con lavados en lo más cobarde;
espectro del pésimo tino, destino ajado,
verdugo traicionero, ángel de los pobres,
ogro de estrellas caídas, agujero mal nacido,
que en el picar de tus miserias
has puesto las peores alergias
para quienes se topan con tu asilo.

sábado, 5 de febrero de 2011

LOS DESVANES DEL AMOR





He subido a los desvanes del amor,
celdas que fueron cielos,
ruinas de Cupido,
esqueletos de idilios que perecieron.
Aquí las flores huelen por decreto,
mas su aroma no es natural,
aquí todos los tiempos son pasados,
verbena de olvidos
dónde los relojes son de adorno,
todos empolvados boca abajo.
Jamás vi hemeroteca más poblada,
de funciones que no fueron aplaudidas,
de anillos que no terminaron de unir nada,
de placeres que mutaron en mil heridas.
Cuantos poemas escritos ya para nadie,
con su papel intacto,
juro que estas tintas
son lo único que presume aquí de vida.
En los desvanes del amor
están todos los errores que dieron batalla,
los que nunca se perdonaron,
los que vinieron para quedarse,
los que siempre importaron demasiado.
En los desvanes del amor
está mi nombre en cada puerta
y mi rostro acompaña cada escalón,
que corazón más estéril,
que sin sentido más viciado
es subir a los desvanes del amor.

lunes, 31 de enero de 2011

NOVEDAD: NO PUEDO MIRARTE



No puedo mirarte,
evasión suicida
de unos ojos míos,
lenguas de mil grados
desde tu iris perpetuo,
el aire de mis costados
en una pared
que escupe mi mirada
a tu encuentro, encadenado,
a tiro, a bocajarro,
invasión soberana,
presa, presidio, venado.
No puedo mirarte,
escapismo de cristal,
de unos ojos míos
que son también tuyos,
legiones de latidos prestos,
ejércitos de neuronas espejo,
tú que eres fuego,
yo que soy fuego.
No puedo mirarte,
ocultamiento y torpeza,
pupilas abrasivas
bajo pestañas y venganza,
tiempo detenido
en los relojes de la fundición,
ceniza de impacto,
acorralamiento, vista y arte,
no importan las vendimias
de mis párpados cerrados,
la agudeza visual de mis bailes,
no, no puedo mirarte.

domingo, 9 de enero de 2011

LOS REINOS DE LA PRISA



Me detengo,
en un espacio del mundo,
todo se mueve frenéticamente,
coches, peatones, calles,
sonambulismo valiente
en los reinos de la prisa,
en un espacio del mundo
me he venido a pensarte
trayendo mis silencios más auténticos,
fuera los estruendos por capítulos
y las mega dosis del poder más ruidoso,
aquí las escenas son otras,
el respeto hacia tu altar es supremo,
las mejores flores,
mármol de ensueño
tras altísimos jarrones,
anestesiando el tiempo,
mira como hacen cola mis perdones,
es cierto, unos rezan a los dioses,
otros rezan mentiras,
y yo, sólo, integral, brazos abiertos,
rezo lo que un día era mío
y hoy oro en tu nombre.